El Brexit: ¿Como afecta a tu empresa?

Sin lugar a dudas, el voto favorable a la salida del Reino Unido de la Unión Europea (Brexit) ha sido uno de los acontecimientos principales del presente año 2016. Mucho se ha escrito sobre las consecuencias derivadas del mismo, en ocasiones sobredimensionando la información y los posibles efectos asociados al Brexit.

Realmente inesperada, la decisión de los británicos de abandonar la Unión Europea es también motivo de dudas y de cierta incertidumbre para los empresarios de países como España, en donde muchos desconocen los efectos de una salida que indudablemente puede suponer una dificultad añadida para las empresas, pero también una oportunidad en muchos otros sentidos. En este artículo analizamos el Brexit y todo lo que comporta una decisión importante en el seno de la Unión Europea.

En este artículo, vamos a recoger las diversas posturas expresadas por las partes y a valorar adecuadamente las consecuencias que tendría la salida de la Unión Europea. Además, vamos a incidir en la influencia que puede tener este hecho en la pequeña y mediana empresa española.

El Brexit y la empresa

El referéndum que cambió todo

El 23 de Junio de 2016 se celebró un referéndum que decidió de manera mayoritaria sacar a Reino Unido de la Unión Europea. Más allá de las divisiones internas en este país y de las múltiples interpretaciones que pueda suscitar esta votación, lo cierto es que la decisión es absolutamente legítima y democrática y todo análisis tendrá que estar situado en este momento en las consecuencias de dicha elección del pueblo británico.

¿Primeros impactos del Brexit?

La verdad es que el abandono de la Unión Europea por parte de un Estado soberano es un largo proceso de, aproximadamente, dos o tres años. Como es lógico, la totalidad de las consecuencias no se va a poder discernir hasta que el abandono tenga lugar de forma efectiva. Esta negociación, con base en el artículo 50 del célebre Tratado de Lisboa, tiene que incluir un sinfín de aspectos, no solo económicos, sino migratorios, sociales, culturales y políticos.

Tras una espectacular caída de los mercados financieros europeos (el día posterior al referéndum, el Ibex 35 batió su record de caída en una jornada), parece que la normalidad se ha restablecido. De hecho, el índice de referencia inglés, el FTSE 100, cotiza en unos valores cercanos a sus máximos históricos.

Por otra parte, la divisa británica, la libra esterlina, ha sufrido una gran depreciación respecto al Euro y al Dólar Estadounidense (USD). El exchange rate o tipo de cambio es determinante a la hora de calibrar los efectos que puede ocasionar el abandono de la UE por parte del Reino Unido. La depreciación de la Libra respecto al Euro sugiere que los productos británicos van a ganar en competitividad respecto a las manufacturas europeas. Es decir, cada vez va a ser más barato comprar un producto británico y más difícil vender un producto comunitario. Las empresas manufactureras con gran exposición al mercado británico (con gran porcentaje de ventas en dicho territorio) van a sufrir las consecuencias con mayor virulencia, ya que el público británico va a ir reduciendo progresivamente las compras externas que, cada vez, suponen una mayor merma a su poder adquisitivo.

Las mismas consecuencias van a experimentar las compañías que posean grandes cantidades de divisa británica en sus reservas, cuyas cuentas van a verse considerablemente devaluadas, salvo que hayan asegurado correctamente sus posiciones en el mercado de divisas.

Quien ocupará el sitio del UK en EU

Consecuencias del Brexit

Pero las consecuencias económicas del Brexit no se limitan a las relaciones comerciales entre UK y la Unión Europea, sino que influyen significativamente en la construcción social europea.

Por una parte, muchos jóvenes europeos (entre los que el porcentaje de españoles es significativo) han emigrado al Reino Unido en busca de unas mejores perspectivas profesionales. La negociación de su futuro status va a ser una piedra angular en las negociaciones, ya que el libre tránsito de personas y capitales podría verse seriamente limitado.

Por otra parte, y a una escala nacional, se debe recordar que un buen número de ancianos ingleses residen indefinidamente en España debido a su calidad de vida y condiciones meteorológicas. Al igual que los jóvenes emigrantes, se debe discutir y negociar su futura situación jurídica, así como las condiciones relativas a su residencia.

La situación de este grupo población británico en España es fundamental para las economías locales de numerosas localidades costeras españolas, que han sustentado su desarrollo y orientación económica en la satisfacción de las necesidades de este mercado.

Unas fuertes medidas restrictivas podrían disminuir el consumo local, con la consiguiente merma de puestos de trabajo en regiones que, tradicionalmente, han sufrido unas elevadas tasas de desempleo.

Cabe esperar, o así apuntan los principales analistas consultados, que la salida del Reino Unido de la Unión Europea se desarrolle de forma progresiva, consensuada y pacífica, minimizando en todo momento los desagradables efectos negativos que podría ocasionar en la economía, un abandono precipitado y completamente rupturista. El mantenimiento de unas sólidas relaciones diplomáticas, económicas y sociales entre los dos agentes implicados es de gran importancia a la hora de tener una mayor posición y capacidad negociadora dentro de las relaciones internacionales globales.

Dimensión económica del Brexit

Aunque hay muchos que dudan del alcance de la decisión del Reino Unido teniendo en cuenta que este país nunca terminó de implicarse absolutamente en el proyecto europeo (no pertenecía al euro, por ejemplo), lo cierto es que la situación es complicada.

Para entender un poco más lo que supone el Brexit y las posibles y previsibles consecuencias económicas, tendremos que tener en claro que hablamos de la segunda economía más importante de la Unión Europea, tras Alemania, y que además, Londres es el centro financiero de Europa y principal sede de los bancos en toda la Unión.

Por tanto teniendo en cuenta estas dimensiones de la decisión, y sabiendo que España es el tercer país de toda la Unión Europea que más inversiones intercambia con el Reino Unido, además de ser un país que tiene una gran cantidad de empresas británicas de telefonía, aeropuertos, electricidad, comunicaciones, etc. El impacto puede ser importante si los gobernantes no establecen mecanismos correctos de transición a la nueva situación política del Reino Unido fuera de la Unión Europea.

El libre mercado

Esto, a priori, podría significar que las compañías británicas, cada vez más competitivas, van a experimentar un mejor comportamiento de cara al exterior. En un completo libre mercado sería así, pero no vivimos en un libre mercado, sino que la injerencia de los organismos gubernamentales distorsiona frecuentemente la teoría económica. Es previsible que la salida del Reino Unido vaya acompañada del endurecimiento de las relaciones comerciales entre los agentes, mediante la imposición de tasas o aranceles a la importación, que harían que los productos británicos perdiesen gran atractivo.

Por otra parte, la debilidad de la Libra esterlina, unida a la grave inestabilidad política que asola el territorio británico, puede ahuyentar la inversión extranjera, que generalmente busca unos parámetros de rentabilidad-riesgo inexistentes en la actualidad.

En las últimas semanas, algunos grandes bancos ingleses han anunciado que sopesan reestructurar fiscalmente su organigrama para acoplarse de una mejor forma a la normativa comunitario, llegando incluso a plantearse un cambio de domicilio fiscal. La City, nombre que se le da al principal mercado financiero británico y europeo, situada en Londres, va a ver menoscaba su posición preeminente como consecuencia del Brexit. Todo parece indicar que su sustituto va a ser el área financiera situada en Fráncfort (Alemania), aunque no se descartan ciudades como París o Madrid.

Las grandes y pequeñas empresas

Las grandes empresas españolas, algunas de ellas presentes en índices bursátiles como el Ibex 35 ya comenzaban a mostrar un importante desgaste nada más se conocía la decisión de los británicos, con importantes pérdidas en sus valores. Lo que expresan los principales expertos es que invertir en el Reino Unido será menos recomendable a partir de la salida del país de la Unión Europea.

La situación de las empresas inglesas en España también será más complicada, requiriendo un nuevo marco de tributación y mayores trámites burocráticos, lo cual si bien no impediría su presencia en nuestro mercado, haría la misma más complicada.

Las empresas pequeñas de nuestro país ven peligrar dos principales sectores. El primero es el del turismo, en donde Reino Unido supone el principal país de origen del turismo en España. El segundo, el de la inversión, en donde las transacciones como hemos visto eran importantes.

El desafío es político

En este marco, diversos agentes económicos, organizaciones de empresarios y grupos de autónomos ya han comenzado a solicitar medidas legislativas que palíen unas posibles pérdidas económicas para las pequeñas y medianas empresas españolas en el sector del turismo. El reto es importante y conseguir que la realidad política y la económica no choquen será el principal desafío de nuestros gobernantes en este nuevo escenario.

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