Guía práctica para invertir en bolsa con poco riesgo

Es cierto que el mundo de los mercados financieros se ha mantenido tradicionalmente bajo cierta opacidad para la mayor parte de la población. Pero en las últimas décadas se está produciendo una mayor socialización de los diferentes instrumentos financieros. Uno de los grandes temores que atenazan a los potenciales inversores es el riesgo de pérdida total o parcial de su capital.

Ganar dinero cuesta mucho esfuerzo y la posibilidad de tirar todo ese esfuerzo a la basura, aterra a gran parte de la gente. Ciertas prácticas “moralmente cuestionables” por parte de algunos agentes económicos tampoco contribuyen a normalizar esta percepción. Pero una buena opción sería poder invertir en bolsa con poco riesgo.

Pero si se ha decidido a entrar en este fascinante universo, todo inversor novato debe tener en cuenta ciertas cuestiones que le van a salvar de perder mucho dinero y esfuerzo.

Consejos para no fracasar al invertir en Bolsa

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A continuación vamos a proveer al lector de unos consejos o “tips” que, bajo nuestro punto de vista, son fundamentales a la hora de invertir en Bolsa:

  • El reto inicial no es ganar dinero, sino evitar perderlo. En todos los campos de la ciencia el aprendizaje es algo fundamental, y el mundo de las inversiones no es la excepción. El propio Warren Buffet, icono de gran parte de los inversores actuales, afirma que “lo más importante no es ganar, sino dejar de perder”.
  • Interés compuesto. La reinversión de las ganancias derivadas de intereses y dividendos va a incrementar los retornos futuros, esto es lo que se conoce como interés compuesto o efecto de bolsa de nieve.
  • Diversificación. El riesgo total que debe soportar el inversor se divide en dos: riesgo sistemático y riesgo específico.
    • El riesgo sistemático es el riesgo asociado a cada mercado. Por ejemplo, si el inversor solo invierte en el mercado alemán, podemos señalar que las resultas van a estar condicionadas por el comportamiento de la economía alemana. Si el inversor diversifica su cartera de la manera apropiada, invirtiendo según los criterios de diversificación geográfica y sectorial, no tendrá problemas y podrá minimizar los efectos del riesgo sistemático.
    • En cambio, el riesgo específico es el que va inherente a cada activo. Este riesgo es mucho más difícil de minimizar, ya que no es fácil encontrar activos negativamente correlacionados y, en caso de encontrarlos, los efectos respecto al retorno esperado son adversos.
  • Mantener una posición crítica respecto a los acontecimientos externos, especialmente si están sobredimensionados por los medios de comunicación. Comprar en momentos de pánico y vender en épocas de euforia no es algo fácil, pero es algo muy rentable. El sistema capitalista es cíclico y nunca hay que ir contra el ciclo. Hay que seguir la tendencia pero hay que ser conscientes de que las tendencias se invierten dando importantes señas de cambio de ciclo. El inversor que sepa detectar dichas señales es un inversor ganador.
  • El uso de robots que evitan las emociones humanas nos ayudarán a evitar grandes pérdidas.

Si por el contrario se hace caso a las recomendaciones de la prensa, el inversor comprará en momentos en los que la cotización se encuentre en máximos y venderá los activos cuando se encuentren en mínimos.

Otros consejos que debes tomar en cuenta para invertir en bolsa

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  1. Conocer en qué se invierte nuestro dinero. Antes de realizar una operación, conviene estudiar o recibir asesoramiento especializado de los distintos instrumentos y activos subyacentes. El asesoramiento debe ser imparcial, por lo que se recomienda huir del personal de entidades bancarias, que generalmente van a intentar comercializar sus productos sin importar las necesidades y preferencias de los clientes.
  2. El inversor sensato huye de las burbujas que cada poco tiempo aparecen. Las burbujas explotan y se llevan por delante a los pequeños inversores, fascinados por rápidas y generosas retribuciones.
  3.  A mayor rentabilidad, mayor riesgo se soporta. Esta es una gran verdad. Si un activo ofrece altas rentabilidades es porque el riesgo inherente al mismo es elevado.
  4. Invertir un dinero que no se vaya a necesitar en el corto plazo. Nadie asegura que dentro de unos meses la cotización se mantenga constante, sino que en muchas ocasiones el inversor puede incurrir en pérdidas latentes. Lo bueno de los mercados financieros es que, por regla general, son bastante líquidos, por lo que no suele haber complicaciones a la hora de deshacer una determinada posición. Pero ello no asegura que el capital obtenido sea igual o superior a lo inicialmente invertido.
  5. No se debe invertir un dinero que se pueda necesitar a corto plazo o la amenaza de tener que deshacer posiciones de forma precipitada, y generalmente desfavorable, es alta.
  6. Mantener la mente fría en momentos de inestabilidad y no actuar de forma precipitada. Los mercados financieros suelen atravesar etapas de alta volatilidad que pueden inducir al inversor a cerrar sus posiciones por miedo a una gran pérdida. La calma es una virtud del buen inversor, nunca hay que olvidarlo.

Todos estos consejos no te van a hacer ganar mucho dinero, pero sí que te van a ayudar a controlar el riesgo y evitar una rápida descapitalización de tu cuenta. Un inversor formado es un mejor inversor.

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